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Fuente: www.terra.com
redaccion@lucirbien.com
Cuando el empeño de adelgazar a toda costa te impulsa a dejar de comer y
hacer mil excesos, tu enemigo número uno y el de cualquier
"dieta milagro" es el efecto rebote. Los expertos están de
acuerdo: matarse de hambre, no sólo no adelgaza... sino que
engorda. ¿Quieres saber por qué? Sigue leyendo.
Antes de empezar, decidimos recurrir en primera instancia a la sabiduría
popular, ya que en el mundo de las libras de más cada uno
tiene su teoría. Encuestamos a algunos colaboradores,
clientes y amigos para poder rebatir los errores y
prejuicios sobre lo que la gente entiende por "efecto
rebote", también denominado "yo-yo". El 100 % de las
respuestas que obtuvimos incluían las expresiones "cuando
haces una dieta" y "lo recuperas todo", pero ninguna de
ellas la de "te abandonas otra vez".
Después de hablar con los expertos, descubrimos que a la hora de
adelgazar no existen los atajos. Cuando no adelgazas, a
pesar de los esfuerzos, suele ser por 3 motivos:
1.
Que la dieta que sigues no hace que desaparezcan los malos
hábitos alimenticios que te hicieron engordar.
2.
Que no haces nada de ejercicio.
3.
Que tu organismo está reaccionando ante el ayuno.
Si realmente quieres adelgazar, lo mejor es llevar una dieta
balanceada. Estro no quiere decir que tengas que morirte de
hambre, pero si tratar de comer alimentos que de verdad
darán vitaminas y nutrientes a tu organismo, además de tomar
mucho agua y hacer ejercicio.

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